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Gloria Polo fue alcanzada por un rayo
junto a su sobrino, el que murió de inmediato. Gloria reacciona a la
resucitación médica, pero queda en un estado tal que los médicos la dan por
perdida. Sus órganos carbonizados, piernas, hígado, riñones. Ella estuvo en coma
profundo durante tres días, viviendo sólo por los aparatos que le conectaron y
la sostenían artificialmente.
Mientras esto ocurría, Gloria vive
una profunda experiencia mística: enfrentada al camino que atraviesa la vida
terrenal hacia la vida eterna, ella se encuentra con la realidad desesperante de
tomar conciencia de haberse condenado. No había dolor más grande para ella, que
podía ver allí la tristeza de sus padres ya fallecidos, viéndola en esa
situación. Sin embargo, Jesús en Su infinita Misericordia da a Gloria la
posibilidad de leer en el Libro de la Vida sobre su vida, su camino por este
mundo. Uno a uno fueron revelados los pecados que llevaron a Gloria a esa
situación, y así ella comprendió su inmensa traición al Amor de Dios.
Sin embargo, la Misericordia de Dios
da a Gloria una nueva oportunidad, para que ella de testimonio de lo vivido a la
gente, a mucha gente. Y esto es lo que ella hace, anda por el mundo dando
testimonio. El relato de Gloria, deslizándose al pozo de la eterna condenación y
siendo sostenida de sus piernas por San Miguel Arcángel, conmueve al alma. Es un
testimonio que nos invita a honrar el Amor de Dios mientras estamos aquí. Gloria
volvió de su experiencia enamorada de Dios, enamorada de la Iglesia, de la
Eucaristía. Llena de la sabiduría del Espíritu Santo, a través de sus palabras
podemos vivir la paz y el amor de Dios por todos nosotros.
TESTIMONIO DE GLORIA POLO
Tomado de una de las entrevistas efectuadas a la doctora Gloria
Polo en Radio Maria (Colombia)
¡Hermanos! De verdad es muy lindo para mí estar con ustedes compartiendo ese
hermosísimo regalo que me hizo mi Señor Hace más de diez años. (Esto fue en la
Universidad Nacional en Bogotá). Nos estábamos especializando con un sobrino que
(también era odontólogo y mi esposo nos acompañaba. teníamos que recoger unos
libros en la Facultad de Odontología un viernes por la tarde. Estaba lloviendo
muy fuerte, mi sobrino y yo nos fuimos debajo de un paraguas muy pequeño, y mi
esposo tenía su chaqueta impermeable y él se acercó contra la pared de la
Biblioteca General. Mientras nosotros, sin darnos cuenta saltando para evitar
coger charcos, nos acercamos a los árboles .Cuando fuimos a saltar para evitar
coger un gran charco nos cayó un rayo. Nos dejó carbonizados; mi sobrino fallece
allí.
Él era un muchacho, a pesar de su corta edad, muy entregado al Señor y era muy
devoto al Niño Jesús y traía siempre la imagen de él en su pecho dentro de un
vidrio de cuarzo. Según la fiscalía el rayo entra a través de la imagen, Y a él
le entra el rayo en el corazón, le quema por dentro y le sale en el pie. Pero
por fuera no se carbonizo. Ni se quemo. En cambio a mí el rayo me entra en esta
parte. Me quema de forma espantosa todo mi cuerpo, por fuera y por dentro, esto
que ven aquí, este cuerpo reconstruido, es misericordia de nuestro Señor. Me
carboniza me deja sin senos, prácticamente se me desaparece toda mi carne y mis
costillas; el vientre, las piernas... sale el rayo por el pie derecho, se me
carboniza el hígado, se me queman los riñones, los pulmones…
Planificada con la T de cobre. De manera que el cobre, buen conductor eléctrico,
me carbonizo, me pulverizo los ovarios, quedé en paro cardiaco, allí sin vida,
el cuerpo saltando por la electricidad que quedó en todo ese sitio. Pero miren.
Ésa es la parte físico. Pero lo más hermoso, lo más bello, es que mientras mi
carnes estaban allí carbonizadas, yo en ese instante me encontraba dentro de un
hermosísimo túnel blanco, era un gozo, una paz, una felicidad que no hay
palabras humanas para describirles la grandeza de ese momento; era un éxtasis
inmenso, Yo iba feliz gozosa, nada me pesaba dentro de ese túnel, miré en el
fondo de ese túnel como un sol, una luz hermosísima. Yo digo que es blanco para
ponerle color porque ninguno de los colores es comparable terrenalmente con esa
luz hermosísima. Yo sentía la fuente de todo ese amor. De esa paz...
Cuando yo voy subiendo digo: ¡miércoles! Me morí. Y en ese instante pienso en
mis hijos y digo: - ¡Ay Dios mío, mis hijitos! ¿.Qué van a decir esos hijos? Esa
mamá tan ocupada, nunca tuvo tiempo para ellos. Ahí miro con verdad la vida mía
y me da tristeza. Me salí de mi casa a transformar el mundo; y me quedaron
grandes mis hijos y mi hogar.
Y en ese instante de vacío por mis hijos. Yo hago una mirada, cuando miro hay
algo bello; ya mis carnes no estaban ni en las medidas de tiempo de acá. Ni de
espacio, y vi a todas las personas en un mismo instante, en un mismo momento, a
todas las personas; a los vivos
ya los muertos, me abracé con mis bisabuelos. Con mis padres, que habían
fallecido, con todos, fue un momento pleno, hermoso. Ahí me di cuenta, que me
habían metido un " Gol" en la reencarnación, porque yo si defendía la
reencarnación. Y yo decía, mi abuelo y mi bisabuelo, andaba viéndolos por todas
partes. Me abrazaron, me encontré con ellos en un instante, nos abrazamos y
abracé a todas las personas con las cuales tuve que ver en mi vida, en todas
partes, en un mismo instante. Sólo a mi hija cuando yo la abracé, se asusto,
tenía 9 años, ella, sí sintió mi abrazo. No había pasado nada de tiempo en ese
momento tan hermoso, y que lindo; ya sin carnes. Ya no miraba corno miraba
antes, que sólo miraba el que estaba gordo, flaco, negro, feo, con criterios.
Así no, Ya cuando estaba sin carnes. Veía el interior de las personas, que lindo
ver el interior de las personas. Ver en las personas sus pensamientos, sus
sentimientos. Los abracé en un instante y sin embargo, yo seguía subiendo y
subiendo llena de gozo. Cuando, sentí que iba a disfrutar de una vista hermosa;
en el fondo un lago bellísimo. En ese instante oigo la voz de mi esposo, mi
esposo llora y con un grito profundo, con todo el sentimiento me grita, dice:
"Qué hubo ¡Gloria! por favor no se vaya! ¡Mire Gloria regrese! los niños Gloria.
No sea cobarde". En ese instante yo hago esa mirada así, como global y no lo
miro sólo a él y lo vi llorando con tanto dolor Y ahí el Señor me concede
regresar, yo no me quería venir Que gozo, que paz, que alegría. Entonces, empecé
a bajar lento a buscar mi cuerpo, me encontré sin vida. Estaba mi cuerpo en la
camilla de la Universidad Nacional de la Enfermería; veía como los médicos le
hacían como choques eléctricos a mi corazón para sacarme del paro cardíaco.
Duramos dos horas y media allí, tirados. Porque no nos podían recoger, porque
"le pasábamos corriente" a todo el mundo. Hasta que dejamos de "pasar corriente"
y nos pudieron asistir. Y me empezaron a reanimar. Mire. Yo llego y pongo los
pies aquí. En esa parte de mi cabeza. Y una chispa con violencia me entra. Y yo
entro en mi cuerpo; me dolió muchísimo entrar. Porque es que salen chispas como
de todas partes. Y lo veía encapsular en esto "tan chiquito". Y el dolor de mi
Carne. Mi carne quemada. Como me dolía. Salía humo y vapor. Y el dolor más
terrible, el de mi vanidad. Una mujer con criterios de mundo, la mujer
ejecutiva. La intelectual, la estudiante, y la esclavizada del cuerpo, de la
belleza y de la moda: 4 horas diarias de aeróbicos. Esclavizada para tener un
cuerpo hermoso. Masajes. Dietas... bueno. De todo lo que se quieran imaginar esa
era mi vida. Una rutina esclavizante por un cuerpo bello. Y yo decía: - Bueno,
si tengo senos bonitos es para mostrarlos porque que tal guardados igual mis
piernas, porque sentía que tenia muy espectaculares piernas y senos; en un
instante veía con horror. Como toda una vida cuidando un cuerpo. Ése era el
centro de mi vida: el amor a mi cuerpo. Y no había cuerpo. Ni senos. Unos huecos
impresionantes. Sobre todo el seno izquierdo. estaba prácticamente desaparecido,
y mis piernas, era lo más terrible que tenia, pedazos vacíos y sin carnes, como
chicharrón negrísimos... y de allí me llevaron al Seguro Social, rápidamente me
operan y empiezan a raspar todos mis tejidos quemados. Cuando yo estoy
Anestesiada. Me vuelvo a salir del cuerpo. Y estaba mirando lo que estaban
haciendo los médicos con mi cuerpo. Preocupada por mis piernas. Cuando de
pronto. Fue un momento tan terriblemente horroroso. Porque yo les cuento mis
hermanos: "Católica Dietética" como toda mi vida. Pues mi relación con el Señor.
Era una eucaristía los domingos. 25 minutos donde el Padre hablara menos, porque
que desespero y que angustia. Esa era mi relación con Dios. Y como esa era mi
relación. Sólo eso, pues todas las corrientes del mundo me arrastraban como una
veleta; al punto de que cuando ya me estaba especializando. Y cuando yo estaba
estudiando y oía a un sacerdote que" el infierno no existía y que los diablos
tampoco" ¿Quién dijo miedo? a mi lo único triste, mire padre, y vergonzosamente
les confieso y lo único que me mantenía en la iglesia. Era el miedo al Diablo. V
cuando me dicen que no existe. Pues que lucha. Y yo dije: "Bueno para el Cielo
Vamos, no importa como somos", Entonces, eso termino de alejarme totalmente del
Señor. Empiezo hablar mal porque el pecado no se quedó en mi, yo empiezo a dañar
mi relación con el Señor peor. Y empiezo a decirte a todo el mundo que los
demonios no existen, que son invenciones de los curas, que son manipulaciones,
bueno. Empiezo,.. Y estudiando con muchos compañeros de La Nacional, empecé a
andar con el cuento de que Dios no existía y que éramos producto de una
evolución. Y miren, cuando, cuando me veo en ese instante, que susto tan
terrible! cuando veo a los demonios, y que me vienen a recoger, y que la paga
soy ¡yo!...En ese instante, empiezo a ver como de la pared del quirófano
empiezan a brotar muchísimas personas. Aparentemente común y corrientes, pero
con una mirada de odio tan grande, una mirada espantosa y yo me doy cuenta en
ese instante, que en mis carnes hay una sabiduría especial, y yo me doy cuenta
que a todos ellos les debo; que el pecado no fue gratis y que la principal
infamia y mentira del demonio fue decir que no existía, y veo como me vienen y
me empiezan a rodear y me vienen a recoger. Ya ustedes tienen idea del susto, el
terror, esta mente científica e intelectual no me servía de nada. Y rebotaba al
piso, rebotaba dentro de mi carne, para que mi carne me recibiera y mi carne no
me recibía. En ese susto tan terrible, yo salí corriendo y no sé en que instante
atravesé la pared del quirófano. Yo aspiraba esconderme entre los pasillos del
hospital, y no cuando pase la pared del quirófano... "zas" un salto al vació...
Y entro por una cantidad de túneles que van abajo. Al principio tenían luz y
eran luces como panales de abeja. Donde había muchísima gente. Pero voy
descendiendo y la luz se va perdiendo y empiezo andar en unos túneles de
tinieblas espantosas y cuando llego a las tinieblas esas no tienen comparación,
vea, lo más oscuro de lo oscuro terrenal es luz del mediodía allá. No se puede
comparar. Ellas mismas ocasionan dolor. Horror. Vergüenza y huelen mal. Y yo
termino ese descenso por entre todos esos túneles y llego a una parte plana
desesperada, esa voluntad de hierro que decía que tenia, es que a mi nada me
quedaba grande, no me servia de nada. Porque yo quería subir e igual estaba ahí,
y veo como en es piso se abre una boca grandísima y siento un vació
impresionante en mi cuerpo, un abismo al fondo inenarrable, porque lo mas
espantoso de ese hueco era que no se sentía ni un poco del amor de Dios, ni una
gota de esperanza y ese hueco tiene como unas chupas y me halan y yo grito
aterrorizada.
Y yo sabia que si entraba ahí, ya estaba muerta mi alma. Y en ese horror tan
grande, cuando estoy entrando, me toman de los pies. Mi cuerpo entro en ese
hueco pero mis pies estaban sostenidos de arriba. Fue un momento muy doloroso y
terrorífico. ¡Vea! El ateismo se me quedo en el camino y empecé a gritar:
¡”Almas del purgatorio por favor sáquenme de aquí”! Cuando yo estaba gritando
fue un momento de un dolor inmenso porque me doy cuenta que ahí se encuentran
millares y millares de personas en ese hueco sobre todo jóvenes y con dolor me
doy cuenta que se empiezan a escuchar el rechinar de dientes con unos alaridos y
lamentaciones que me estremecían. Muchos años me habían costado para asimilar
eso, porque yo me ponía a llorar cada vez que me acordaba del sufrimiento de
esas personas, y me doy cuenta que allí estaban todas las personas que en un
segundo de desesperación se habían suicidado y estaban en esos tormentos con
todas esas cosas que ahí se encontraban, pero los mas terrible de esos tormentos
es la ausencia de Dios. No se sentía al Señor.
Yen ese dolor empiezo a gritar “¿quien se equivoco?”. Miren yo tan santa. Jamás
he robado yo nunca he matado, yo le daba mercados a los pobres, yo sacaba muelas
gratis a los que necesitaban. ¿Yo que hago aquí?. Yo iba a misa los domingos, a
pesar de que me consideraba atea nunca falte, si en mi vida falte cinco veces a
misa fue mucho. Yo era alma que siempre iba a misa. Y yo que hago aquí. Yo soy
católica, por favor yo soy católica sáquenme de aquí. Cuando yo estoy gritando
que soy católica, veo una lucecita y miren una luz en esas tinieblas es el
máximo regalo que puede recibir uno. Veo unas escaleras encima de ese hueco, veo
a mi papa, que había fallecido cinco años atrás, casi a ras del hueco, un
poquito de luz tenia y cuatro escalones mas arriba veo a mi mama, con mucho mas
luz y en esa posición como de oración.
Cuando yo los vi. Me dio una alegría tan grande, y empecé a gritar:” ¡papito,
mamita por favor sáquenme de aquí se los suplico, sáquenme de aquí!”. Cuando
ellos bajan la vista y mi papa me ve allí si hubieran visto el dolor tan grande
que sintieron ellos; uno siente los sentimientos en el sitio, uno mira esa parte
y ve ese dolor tan grande, mi papa empezó a llorar y se ponía sus manitas en la
cabeza y temblaba: “¡hija mía, hija mía!”. Y mi mama oraba y me doy cuenta que
ellos no me pueden sacar pues el dolor que me daba era de ver que ellos estaban
allí compartiendo ese dolor conmigo.
Y empiezo a gritar de nuevo:” ¡por favor, miren, sáquenme de aquí, que soy
católica!,” ¿pero quien se equivoco?" ¡Por favor, sáquenme de aquí! Y cuando yo
estoy gritando esta segunda vez, se escucha una voz, es una voz dulce, es una
voz que cuando la escucho se estremece toda mi alma, y todo se inundo de amor y
de paz, y todas esas criaturas salieron despavoridas, porque ellas, no resisten
el amor, ni la paz y hay paz para mi, me dice esa voz tan preciosa: “muy bien, y
si tu eres católica dime los mandamientos de la ley de Dios”.
Y que rajada tan horrible, ¡,oyeron?, yo sabia que eran diez pero de ahí en
adelante nada, ¡miércoles! qué voy hacer aquí. No, aquí si hago. Mi mamá siempre
me hablaba del primer mandamiento del amor. Al fin me sirvió. Al fin ~ sirvió
para algo "la carreta" de mi mamá. Aquí me toca "echar esta carreta" de mi mamá.
Para ver como salgo de ésta que no se note las demás. Pensaba manejar las cosas
como la manejaba acá siempre tenia la excusa perfecta, y siempre me justificaba
y me defendía de tal manera que nadie se enterará de lo que no sabia. Y aquí me
figuro, aquí empiezo a decir: ..El primero. Amar a Dios sobre todas las cosas, y
al prójimo como a ti mismo ", -¡" Muy bien!" Y me dicen:-" ¿ Y tú los has amado"
- Y digo :yo sí, yo si, yo si,! Y es cuando me dicen: "No” Miren. Cuando me
dijeron ..No !", ahí sí sentí el corrientazo del rayo, porque yo no me di cuenta
en que parte me cayó el rayo, no sentía nada, y me dicen:" NO! Tú! nos has
amado a tu Señor sobre todas las cosas, y muchísimo menos a tu prójimo como a
ti misma! tú hiciste un dios que acomodaste a tu vida sólo en momentos de
extrema necesidad.! Te postrabas ante él, cuando eras pobre, cuando tu familia
era humilde, cuando querías ser profesional! . ¡ Ahí sí todos los días orabas, y
te postrabas tiempos enteros, horas enteras suplicando a tu Señor!¡Orando y
pidiéndole para que él te Sacara de esa pobreza y te permitiera ser profesional
y ser alguien!.Cuándo tenias necesidad, querías dinero, ahí mismo un rosario
Señor, Pero mándame la platica!. ¡Esa era la relación que tú tenías con el
Señor!. Yo veía a mi Señor, de verdad tristemente. Les comento, la relación ron
Dios era de" cajero automático” . Pisaba un rosario y tenía que bajar la plata,
esa era mi relación con él. Y me muestran, Tan pronto el Señor me permitió que
tuviese profesión. Que empezaba a tener un nombre. Y empezaba a tener dinero ya
me quedo chiquitíco el Señor, y ya empecé a creerme muchísimo; ni siquiera la
mínima expresión de amor con tú Señor. ¿Ser agradecida '?!Jamás¡, Ni siquiera
abría los ojos ¡Señor, gracias por este día que me has dado, gracias por mi
salud, por la vida de mis hijos, por que tengo un techo pobrecitos los que no
tienen techos, ni comida Señor....! !Nada. Desagradecidísima! y fuero de eso,
pusiste tan debajo a tu Señor, que creías más en Mercurio y Venus para la
suerte, andabas segada a la astrología diciendo que los astros manejaron tu
vida. Empezaste andar en todas las doctrinas que te ofrecía el mundo, Empezaste
a creer que simplemente morías y volvías a empezar. Y te olvidaste de la'.
Gracia!". Que tú habías costado un precio de sangre a tu Señor. Me hacen un
examen de los Diez Mandamientos. Me muestran que yo decía que adoraba, que amaba
a Dios. Con mis palabras; y adora.. A Satanás. Porque en mi consultorio llegaba
una señora a hacer riegos, y yo decía :."Yo no creo en eso".pero échelos por sí
las moscas "!. Y empezaba echar ella rieguitos para la buena suerte.
Había puesto allá en un rincón donde no supieran los pacientes una penca de
sábila con una herradura que dizque para alejar las malas energías.
Miren todo eso, ¡vergonzoso!, Me hacen un análisis de toda mi vida sobre los
diez mandamientos, me muestran con el prójimo quien fui yo, como le decía a Dios
que lo amaba cuando todavía no me había alejado de El; cuando no había empezado
andar en el ateismo yo decía: -¡Dios mío te amo! Pero con esa misma lengua que
yo bendecía al Señor, con esa misma lengua le daba garrote a toda la humanidad;
criticaba a todo el mundo, a todo el mundo andaba señalando con el dedo, siempre
la santa Gloria; y como me mostraba que yo decía que amaba a Dios y era
envidiosa y que agradecida; jamás le reconociste todo el esfuerzo y amor y la
entrega de ellos, para darte una profesión, para levantarte, y todo eso tan
pronto tuviste profesión; hasta ellos te quedaron pequeños. Al punto de llegar a
avergonzarte de tu mama, por la humildad y la pobreza de ella.
Y
me muestran como esposa, ¿Quién era? Todo el día renegando desde que me
levantaba. Mi esposo me decía: “! Buenos Días”! ¿Cuáles buenos días?!Mire, esta
lloviendo, renegando todo el tiempo y con mis hijos; Me muestran que ni siquiera
jamás tuve amor y compasión por el prójimo, por mis hermanos de fuera. Y me
decía el Señor “nunca pensaste..!Pobrecitos, Señor los enfermos! Dame la gracia
de ir allá a acompañarlos en su soledad. Los niños que no tienen mama, los
huerfanitos, cuantos niños sufriendo Señor.”……..mi corazón de piedra…….!
Total!; en el examen de los diez mandamientos no pase ni medio.
¡Terrible espantoso!, Vivía un verdadero caos. ¿Cómo que yo no había asesinado y
había matado a tanta gente?
Por
ejemplo yo di muchos mercados a gente necesitada pero daba no por amor, daba por
mi imagen, porque como era muy rico que todo mundo me viera la gracia, y como
era de rico manipularle la necesidad a la gente.
Y
entonces yo decía: “tome le doy este mercado pero me hace el favor va y me
remplaza en las reuniones del colegio de mis hijos, porque yo no tengo tiempo de
ir a las reuniones personales, de los colegios. Y así a todo el mundo le daba
cosas pero les manipulaba; además me encantaba que anduviera un montón de gente
detrás de mí diciendo lo buena y lo santa que era. ¡Me creé una imagen!. Y me
dicen a mi: “¡Es que tu tenias un dios y ese dios era el dinero!,¡por el te
condenaste!; Por el te hundiste en el abismo, y te alejaste de tu
Señor.”….nosotros si habíamos tenido mucho dinero, pero estábamos quebrados,
endeudadísimos, se nos había acabado el dinero…; Entonces cuando me dicen dios
dinero yo grite; “Pero cual dinero si yo allá en la tierra deje muchas
culebras”… y hasta hay hable…..
Y
cuando me hablaban por ejemplo en el segundo mandamiento veía que yo pequeñita
tristemente aprendí que para evitar los castigos de mi mama que eran bastante
severos las mentiras eran excelentes y empecé a caminar con el padre de la
mentira (Satanás), y empecé a volverme mentirosa y a medida que mis pecados Iván
creciendo, las mentiras Iván haciéndose mas grandes. Me daba cuenta que mi mama
respetaba mucho al Señor y para ella el nombre del Señor era santísimo, entonces
yo pensé y dije: aquí tengo el arma perfecta y comencé a jurar en vano, le
decía: “mami por Cristo lindo te juro…….”, y así evitaba los castigos.
Imagínense en mi mentira colocando el Santísimo nombre del Señor en las
porquerías, en mi inmundicia porque ya estaba llena de tanta mugre y de tanto
pecado.
Y
vean hermanos aprendí que las palabras no se las lleva el viento, cuando mi mama
se me ponía muy terca le decía: “mama, sabe que, ¡que me parta un rayo si te
estoy diciendo mentiras!”, y la palabra se fue en el tiempo, pero miren por
misericordia de Dios estoy aquí, porque en realidad el rayo entro y me atravesó
prácticamente en dos partes y me quemo.
Me
mostraban como yo que me decía católica nunca tuve palabra y siempre anteponía
el Santo nombre del Señor.
Me
impresiono como el Señor pasaba, y todas las criaturas, todas esas cosas
espantosas, se votaban al piso en una adoración impresionante. Vi a la
santísima Virgen postrada a los pies del Señor, orando por mi, en una extrema
adoración y yo pecadora desde mi inmundicia de tu a tu con el Señor. Yo tan
buena que he sido. Renegando y maldiciendo del Señor.
En
Santificar las fiestas fue espantoso y sentí un inmenso dolor; la voz me decía
que yo dedicaba cuatro y cinco horas a mi cuerpo y ni siquiera diez minutos
diarios de profundo amor al Señor, de agradecimiento o de una oración; eso si
empezaba el rosario a una velocidad y yo decía: “en los comerciales de la novela
alcanzo hacer el rosario”. Mostraban como nunca fui agradecida con el Señor, y
también me mostraban lo que yo decía cuando me daba pereza ir a misa: “pero
mama, si Dios esta en todas partes que necesidad tengo de ir allá. Claro me era
muy cómodo decir eso; y la voz me repetía que yo tenia al Señor veinticuatro
horas en el día pendiente de mi, y yo no rezaba ni un poquito o un domingo a
darle gracias al Señor, mostrarle cuan grande era mi agradecimiento y mi amor
por el, y me quedaba grande, pero lo peor del caso, es que esa entrada a la
iglesia era el restaurante de mi alma, me dedique a cuidar mi cuerpo, me volví
esclava, y se me olvido un pequeño detalle, tenia un alma y jamás cuide de ella,
nunca la alimente con la Palabra de Dios porque yo muy cómodamente decía que el
que lee la palabra de Dios se volvía loco.
Y
en los sacramentos nada yo solamente que como me iba a confesar con esos viejos
que eran mas malos que yo, porque era muy cómodo para mi entre mi porquería no
irme a confesar, el maligno me saco de la confesión y así fue como me quito la
sanación y limpieza de mi alma, porque cada vez que yo cometía pecado no era
gratis, Satanás ponía dentro de esa blancura de mi alma su marca, una marca de
tinieblas; jamás, solo en mi primera comunión hice una buena confesión, de hay
en adelante nunca mas y recibí a mi Señor indignamente.
Llego a tal punto la blasfemia, la incoherencia de mi vida que yo llegue a
decir: “¿Cuál Santísimo? ¿Qué tal Dios vivo en un pan? Es que esos sacerdotes
deberían echarle un poco de arequipe para que supiera a rico”. Hasta ese punto
llego la degradación de mi relación con Dios.
Jamás alimente mi alma, y para rematar no hacia sino criticar a los sacerdotes,
si hubieran visto como me fue de mal con eso; en mi familia y desde muy pequeños
criticábamos a los sacerdotes, empezando por mi papa, decían que esos tipos son
unos mujeriegos que tienen mas plata que nosotros y nosotros lo repetíamos. Y
nuestro Señor me decía: “¿Quién te creías tu para hacerte Dios y juzgar a mis
ungidos?”, me decía: “son de carne y por la santidad de un sacerdote la hace la
comunidad, que ora, le ama y le apoya y cuando un sacerdote cae en pecado no le
preguntan tanto al sacerdote sino a la comunidad. Y el Señor me mostraba que
cada vez que yo criticaba a los sacerdotes se me pegaban unos demonios. Fuera de
eso cuanto mal hice cuando llame a un sacerdote homosexual y toda la comunidad
se entero, no se imaginan cuanto daño hice.
Del
cuarto mandamiento: honrar a Padre y Madre, es Señor me mostraba como ya les
comente como fui de desagradecida con mis padres, como maldecía y renegaba de
ellos y no me podían dar todo lo que mis amiga tenían y como fui una hija que no
valoraba lo que tenia llegue al punto de decir que esa no era mi mama porque me
parecía muy poquita cosa para mi. Fue espantoso ver el resumen de una mujer sin
Dios y como una mujer sin Dios destruye todo lo que se acerca y fuera de eso lo
más grande de todo es que yo sentía que era buena y santa. También me mostró el
Señor como yo creía que no me rajaba en este mandamiento por el simple hecho de
haber pagado los médicos y las medicinas de mis padres cuando ellos se
enfermaron, también como yo analizaba todo a través del dinero y como los
manipule cuando yo tenia dinero, hasta de ellos me aproveche, el dinero me
endioso y los pisoteé. ¿Saben que me dolió?, ver a mí papa llorando con tristeza
a pesar de todo el había sido un buen padre que me había enseñado a ser
trabajadora, emprendedora y que debía ser honorable, porque solo el que trabaja
puede salir adelante, pero se le olvido un pequeño detalla que yo tenia alma y
que él era un evangelizador con su testimonio y como toda mi vida se empezó a
hundir a través de todo esto. Veía a mi papa con dolor cuando era mujeriego; el
era feliz diciéndole a mi mama y a toda la gente que el era muy macho porque
tenia muchas mujeres y que podía con todas; que adema el tomaba y fumaba. Con
esos vicios que lo hacían sentir orgulloso, pues el no pensaba que eran vicios
sino virtudes. Y empecé a ver como mi mama se cubría las lágrimas cuando mi
papa empezaba hablar de otras mujeres. Me empecé a llenar de rabia, de
resentimiento y empiezo a ver como el resentimiento me lleva a la muerte
espiritual, sentía una rabia espantosa de ver como mi papa humillaba a mi mama
delante de todo el mundo. Y empiezo con la rebeldía y le digo a mi mama; “yo
nunca voy hacer como usted, por eso las mujeres no valemos nada por mujeres como
usted, sin dignidad, sin orgullo que se dejan pisotear de los hombres. “Y yo le
decía a mi papa cuando ya fui mas grande”:”Jamás, póngale cuidado, papa jamás
voy a permitir que un hombre me humille como usted lo hace con mi mama, si un
hombre me llega a ser infiel yo me desquito papa”. Mi papa me pego y me
dijo:”¿Cómo se le ocurre?” mi papa era muy machista y le dije: así me pegue y me
mate si yo me llego a casar y mi esposo me es infiel yo me desquito para que los
hombres entiendan como sufre una mujer cuando un hombre la pisotea”. Y me lleno
de todo ese resentimiento y de esa rabia, y cuando ya tuve plata empecé a
decirle a mi mama” ¿sabe que mama?”:¡sepárese de mi papa, y eso que yo adoraba a
mi papa, es imposible que usted aguante un tipo así, sea digna, hágase valer
mama”. Imagínense! quería divorciar a mis padres. Y mama decía, “no hija, a mi
no es que no me duela, a mi si me duele pero me sacrifico porque ustedes son
siete hijos y yo no soy sino una, me sacrifico porque finalmente su papa es un
buen papa y yo seria incapaz de irme y dejarlos sin papa, además, si yo me
separo quien va a orar para que su papa se salve, yo soy la que puedo orar para
que su papa encuentre la salvación porque el dolor y el sufrimiento que el me
ocasiona yo los uno a los dolores de la cruz y todos los días le digo al Señor,
este dolor no es nada unido a tu cruz me permita que se salve mi esposo y mis
hijos. Yo no entendía eso. Y saben que, me dio tanta rabia y eso hizo que mi
vida cambiara y me volviera una rebelde, y empezara a promulgar en esos mismos
deseos de defender a la mujer. Empecé a defender el aborto, la estancia, el
divorcio y a defender la ley del “Talion”, el que me la hace me la paga, nunca
fui infiel físicamente pero dañe a mucha gente con mis consejos.
Cuando llegamos al quinto mandamiento el Señor me mostraba que yo era una
asesina espantosa y que cometí lo peor y lo mas abominable ante los ojos del
Señor, el Aborto, miren es que el poder que me dio el dinero me sirvió para
financiar varios abortos porque yo decía: “la mujer tiene derecho a escoger
cuando quiere quedar embaraza o no”, mire en el libro de la vida y me dolió
tanto que cuando vi. A una niña de catorce años abortando, yo le había enseñado,
porque saben que cuando uno tiene veneno nada bueno queda, y todo a lo que se
acerca se daña.
Unas niñas, tres sobrinas mías y la novia de un sobrino abortaron, las dejaban
ir a mi casa porque yo era la de plata, la que las invitaba las que les hablaba
de moda, de glamour, y de cómo exhibir su cuerpo, y mi hermana me las mandaba
halla, miren como las prostituí, prostituí menores que fue otro pecado espantoso
después del aborto, porque yo les decía a esas niñas:”no sean bobitas mijitas es
que sus mama les hablan de virginidad y de castidad es porque están pasadas de
moda, ellas hablan de una Biblia de hace dos mil años, y los curas no se han
querido modernizar, ellas hablan de lo que decía el papa, pero ese papa esta
pasado de moda.
Imagínense mi veneno y les enseñe a las niñas que ellas tenían que disfrutar de
su cuerpo pero que tenían que planificar. Yo les enseñe los métodos de
planificación “perfecta mujer”, y esa niña de catorce años, la novia de mi
sobrino llega un día a mi consultorio (lo vi. en el libro de la vida), llorando
me dice”¡Gloria, soy un bebe y estoy embarazada”, y yo le dije: “bruta, ¿no le
enseñe a planificar?” y entonces me dice:”si, pero no funciono”. Entonces miré y
el Señor me ponía allí esa niña para que no se hundiera en el abismo, para que
no fuera a abortar, porque es que el aborto es una cadena que pesa tanto, que
arrastra y pisotea, es un dolor que nunca se acaba, es el vació de haber sido un
asesino. Es lo peor a un hijo. Y saben que fue lo peor de esa niña, que en lugar
de yo hablarle del Señor le di plata para que fuera a abortar en un lugar muy
bueno para que después no la fueran a perjudicar. Así como ese patrocine varios
abortos, cada vez que la sangre de un bebe se derramaba era como un holocausto a
Satanás, es un holocausto, al Señor le duele y se estremece cada vez que se mata
un bebe porque en el libro de la vida, vi como el alma de nosotros tan pronto
como se tocan el espermatozoide y el ovulo se forma una chispa hermosa una luz
cogida del sol de Papa Dios, el vientre de una madre tan pronto es fecundado se
ilumina con el brillo de esa alma y cuando se aborta esa alma grita y gime de
dolor así no tenga ojos ni carne, se escucha ese grito cuando lo están
asesinando y el cielo se estremece y en el infierno se escucha otro igual pero
de jubilo, de inmediato del infierno se abre unos sellos y salen unas larvas
para seguir asediando a la humanidad, y seguir haciéndola esclava de la carne y
de todas esas cosas que se ven y se verán cada día peor.
Porque ¿cuantos bebes se matan a diario? Y eso es un triunfo para el. Como será
que ese precio de sangre inocente ocasiona un demonio mas afuera y me lavan en
esa sangre y mi alma blanca se empezó a poner absolutamente oscura. Después de
los abortos ya no tuve mas convicción de pecado, para mi todo eso estaba bien. Y
lo triste también ver como en esos pagares que me tenias el maligno allí me
mostraba todos los bebes que yo había matado también, porque saben que? Yo
planificaba con la t de cobre y fue doloroso ver cuantos bebitos habían sido
fecundados y se habían estallado esos soles, y el grito de ese bebe
desgarrándose da las manos de papa Dios. De razón que vivía amargada y mal
geniana, haciendo mala cara, frustrada con todos y con mucha depresión y decía
para mi: “Que Mamera “claro, me había vuelto una maquina de matar bebes
Y
eso me hundió más en el abismo; como que no había matado? Y que decir de cada
persona que me cayó gorda, que odiaba, que detestaba. ¡Ahí ya era aún asesina!
Porque no solo con un disparo se mata a una persona, basta con odiarla con
hacerle el mal, con tenerle envidia, con eso ya se le mata y en cuanto al sexto
mandamiento de no fornica yo dije: “no aquí si no me van al levantar ni un
amante porque yo toda la vida solamente he tenido un hombre y es mi esposo”.
Cuando me muestran que yo cada vez que yo estaba con mis senos descubiertos y mi
cuerpo con mis trusas estaba incitando a otros hombres a que me miraran y
tuvieran malos pensamientos y los hacia pecar y así fue como entre en
adulterio.
Yo
les aconsejaba a las mujeres que fueran infieles con sus esposos les decía: no
sean bobas desquítense no los perdonen y mas bien divórciense, ya con eso
estaba cometiendo un abominable adulterio.
Y
me di cuenta que los pecados de la carne son espantosos y son condenatorios así
el mundo les diga que son chéveres y que sigamos actuando como animales. Triste
mente me solté de la mano del señor, porque los pecados están en los
pensamientos, en el alma y en la acción.
Fue
tan doloroso ver como todo ese pecado, por ejemplo el pecado del adulterio de mi
papa daño y desgarro a sus hijos, a mi me volvió una resentida con los hombres y
en mis hermanos tres fieles fotocopias de mi papa, felices por ser muy machos,
mujeriegos y toma tragos… no se daban cuenta como dañaban a sus hijos. Por eso
mi papá lloraba con tanto dolor viendo como su pecado había sido heredado en
ellos, en su hija dañándose así toda la obra de Dios.
En
el séptimo mandamiento de no robar, yo me consideraba honesta; y el Señor me
mostraba que mientras que en mi casa ase desperdiciaba la comida , tanta hambre
que padecía todo el mundo y me decía “ yo tenia hambre y mira tú lo que hacías
con lo que yo te daba desperdiciabas, yo tenia frió y mira lo que hacías tú
esclavizada con las modas y las apariencias, gastándote mucho dinero en una
inyección para estar delgada, esclavizada en el cuerpo en pocas palabras hiciste
un Dios te tú cuerpo y me mostraba que yo era culpable de la miseria de mi país
y que yo si tenia que ver con eso. También me mostraba que cada vez que yo
hablaba mal de alguien, le robaba la honra y difícil devolvérsela, que hubiera
sido mas fácil reparar al robarle un billete a una persona porque le había
podido devolverle la plata y no robarle el buen nombre a una persona. Le rogaba
a mis hijos la gracia de una mama en la casa, tierna, una mama que les amaba y
no la mama en la calle dejando a los niños solos con el papá televisor, la mamá
computadora u con los juegos de video y para calmar mi conciencia le s compraba
ropa de marca. Mas me horrorizo cuando vi a mi mamá que se cuestionaba y eso que
mi mamá fue una mujer santa que nos corregía y nos amaba, igualmente mi papá y
dije “ que será de mi que yo ni siquiera les he dado nada a mis hijos ... Que
espanto, que dolor tan grande “.
Me
dio una vergüenza porque en el “libro de la vida ve uno todo como en una
película y los niños decían “ ahí que se demore mi mamá, que halla un trancon
,porque mi mama es muy cansona y no hace si no renegar; Que tristeza un niño de
tres años y una niña mas grande diciendo eso , y les robe a su mamá les robe la
paz que iba a dar en mi casa y no los deje que conocieran de Dios a través mió y
no les enseñe amar al prójimo y es que si no amo a mi prójimo yo no tengo que
ver con el señor , si no tengo misericordia no tengo nada con el señor.
Porque Dios es amor... y bueno, les voy hablar un poquito de no levantar falsos
testimonios. Ni mentir en eso si que fui experta ¿oyeron? porque Satanás se
volvió mi papá es que tú tienes tu papá Dios y a Satanás.
Si Dios es Amor y yo odio ¿quién es mi Papá? no era tan difícil y si Dios me
habla del perdón y de amar a los que, me hacen daño y yo decía el que me la hace
me la paga y hasta allí llegó conmigo, pues ¿quién era mi papá? y si El es la
verdad y Satanás es la mentira ¿quién era mi papá? y no hay mentira ni rosada,
ni amarillita ni verdecita todas las mentiras son mentiras, y Satanás es su
padre. Tan terrible fueron los pecados de mi lengua. Que yo veía con mi lengua
cuanto dado hacía. Cuando yo chismoseaba, cuando yo me burlaba, le colocaba un
apodo a alguien, como sentía esa persona. Como le dolía el apodo. Como le podía
crear complejo de inferioridad a una persona gordita que le andaba diciendo
gorda, como cuanto mal hacia y como la palabra siempre terminaba en una acción.
Cuando me hacen el examen de los 10 mandamientos y de la codicia salieron todos
mis males ese deseo loco. Yo pensaba que iba a ser feliz teniendo mucho dinero y
se me volvió una obsesión tener dinero. Lastima. Cuando tuve mucho dinero, fue
el peor momento que vivió mi alma hasta el punto de querer suicidarme. Con tanto
dinero y sola vacía. Amargada. Frustrada. Esa codicia de desear tener dinero fue
el camino que me llevó de la mano a extraviarme y soltarme de la mano del Señor.
Después de ese examen de los 10 Mandamientos, me muestran "El Libro de la Vida",
hermoso, yo ya quisiera tener palabras para describirles "El Libro de la Vida",
empezó desde la concepción tan pronto se unieron el par de células de mis padres
de inmediato, .hubo!:Zas! una chispa. .una explosión hermosa y se formo una
alma, el alma mía cogida de la mano de Papá Dios me encontré un Papá Dios tan
hermoso. Tan maravilloso 24 horas al día cuidándome buscándome y lo que yo veía
que era castigo. no era más que su amor porque él mira no aquí en mi carne, sino
miraba mi alma, y miraba como me iba alejando de la salvación, ese "Libro de la
Vida", para terminar les voy a dar un ejemplo de como es de hermoso el "Libro
de la Vida", yo era muy hipócrita ya la gente te decía a alguien ihuy! oye como
estas de linda que vestido tan precioso, como se te ve de lindo., y por dentro
decía "Huy " que de pinta tan asquerosa, y todavía se cree la reina. En mis
pensamientos. En ese libro se ve igualito lo que yo decía. Con mi lengua con una
diferencia se veían mis pensamientos, y se veía el interior de mi alma. Todas
mis mentiras quedaron al rojo vivo, vivas, todo mundo se dio cuenta. A mi mamá
cuantas veces me le volaba porque mi mamá no me dejaba ir para ningún lado. Mami
tengo un trabajo en grupo en la biblioteca y mi mamá creía el cuento. Y
arrancaba a ver una película de pornografía, o a un bar a tomar cervezas con mis
amigas y mi mamá viendo mi vida, nada se escapó, vea. es tan lindo "El Libro de
la Vida" que mis padres me daban bananos en las onces, en la época mía mis
padres eran pobres de manera que en mi lonchera era bananos, bocadillos y leche,
y yo me comía el banano y botaba la cáscara de los bananos por todos lados,
nunca tuve la conciencia de pensar que si yo dejaba una cáscara de banano podía
hacerle algo a alguien, ahí quedo la cáscara de banano, pero saben qué fue lo
lindo, que el Señor me mostró algunas veces, no siempre quién se cayó con esa
cáscara de banano y que hubiera podido asesinar a esa persona, por mi falta de
misericordia y cómo solo una vez, que hice una confesión con dolor y vergüenza
bien hecha, que fue cuando una señora me dio 4.500 pesos de más en un
supermercado en Bogotá. Y mi papá nos había hablado de ser honorables y nunca
tocar un centavo de nadie y yo me doy cuenta en el carro. Cuando ya voy para mi
consultorio, “ ahí esa vieja bruta" este animal me dio 4.500 pesos de más y
ahora me toca devolverme, y miro y hay un trancon y digo "huy" no que me voy a
devolver, no quién la manda de ser tan bruta, pero me quedo el dolor. De esa
plata. Porque mi papá había fundamentado muy bien la honorabilidad y el domingo
me confesé y le dije "hay padre acúseme: que me robe 4.500 pesos porque no se
los devolví a una señora". Ni le puse atención a lo que me dijo el padre. Pero
saben que el maligno no me pudo acusar de ladrona, pero sí saben que me dijo el
Señor, esa falta de caridad tuya cuando no reparaste el pecado, 4.500 pesos para
ti no era nada, pero para esa mujer con un sueldo mínimo, era el alimentación de
tres días y saben que fue lo más triste que me mostró, como sufrió y aguanto
hambre un par de días. Por mi culpa con sus dos chiquitos, porque así muestra el
Señor, muestra cuando yo hago algo quién sufrió quién actúa y como actúa. Me
pregunta el Señor ¿qué tesoros espirituales traes? ,. Tesoros espirituales y mis
manos iban vacías, no llevaba nada mis manos iban absolutamente desocupadas, es
cuando me dice de que te sirve decir que tenías 2 apartamentos, que tenías casas
que tenias consultorios. Que te considerabas una profesional con muchísimo
éxito. Te pudiste traer el polvo de un ladrillo aquí. Es cuando me dice ¿Qué
hiciste con los talentos que yo te di? ¿Talentos? Tenía una misión. La misión
de defender el reino del amor. El reino de Dios. Se me había olvidado que tenía
alma, muchísimo menos que tenía talentos. Muchísimo menos que tenia talentos,
que yo, era las manos misericordiosas de Dios. Mucho menos que todo el bien que
deje de hacer le dolió al Señor .Por qué saben que era lo que siempre me
preguntaba el Señor? La falta de amor y caridad en el prójimo siempre me
preguntaba por el amor, y es cuando me dice:-" Es que tú muerte espiritual...
Estaba viva pero muerta. Si hubieran visto que es "muerte espiritual." como es
un alma que odia. Como es un alma espantosamente terrible de amargada y de
fastidiosa. Que le hace mal a todo el mundo. Cuando uno está lleno de pecados, y
ver mi alma por fuera oliendo muy rico y con buena ropa y mi alma oliendo
horrible viviendo en los abismos. Con razón tanta depresión y tanta amargura. Y
me dice: "Es que tu muerte espiritual comenzó cuando a ti te dejaron de doler
todos tus hermanos".Era una alerta cuando veías el sufrimientos de tus hermanos:
en todas partes. O cuando veías en los medios de comunicación, mataron,
secuestraron, desplazaron y tú con la lengua por afuera dices:-" ¡Ay!.
Pobrecitos!.Que pecadito". Pero no te dolían tus hermanos. En el corazón no
sentías nada, toda de piedra, el pecado te lo petrifico.
Cuando se cierra mi Libro, ustedes se imaginan la tristeza tan grande mía. Cuan
dolor fuera de eso, por haberme portado así con mi Papá Dios, porque a pesar de
todos mis pecados, a pesar de toda mi inmundicia y de toda mi indiferencia y de
todos mis sentimientos horribles, el Señor siempre hasta el último instante me
buscó, siempre me enviaba instrumentos, personas, me hablaba, me gritaba, me
quitaba cosas para buscarme, él me busco hasta el último instante. ¿Saben quién
es Papá Dios? "pidiéndonos cacao" a cada uno de nosotros para convertirnos.
Yo como le decía:- "Óigame Señor usted me condeno". Claro que no, en mi libre
albedrío, escogí quién era mi papá, y no fue mi papá Dios. Escogí a Satanás, ese
fue mi papá, y cuando se cerró ese libro, yo veo que en mi mente, estoy de
cabeza porque me voy, a un hueco y después de ese hueco se va abrir una puerta.
Y allí ya voy, y empecé gritarle a todos los santos, que me salvaran, ustedes no
tienen idea la cantidad de santos que llegué a saber yo no tenía idea que sabia
tantos santos, era tan mala católica, Que pensaba que igual me salvaba San
Isidro el labrador, que San Francisco de Asís, y cuando se me acabaron todos
santos, el mismo silencio. Sentía un vacío, un dolor tan grande. Diciendo: y
todo el mundo allá en la tierra pensando que "tan Santa, " esperando que yo me
muera para pedirme un milagrito. Y ¡Miren! ¿Para donde me voy? No, levanto los
ojos y me encuentro con los ojos de mi mamá. Y con mucho dolor le grito:- ¡Mami!.
Que vergüenza ¡Me condene madre a donde yo voy, no te voy a volver a ver jamás.
Y en ese momento a ella le concedieron una gracia muy bella. Estaba inmóvil y le
permiten mover sus dos deditos hacia arriba y ella señala allí y saltan de mis
ojos dos costras espantosamente dolorosas, esa ceguera espiritual. Salta allí, y
veo un momento hermoso. Cuando una paciente me había dicho:- "Mire doctora.
Usted es muy materialista y un día lo va a necesitar. Cuando usted esté en
eminente peligro, cualquiera que sea, pídale a Jesucristo que la cubra con su
sangre que él nunca, nunca la va abandonar. Porque El pagó un precio de su
sangre por usted". Y con esa vergüenza tan grande y ese dolor. Empecé yo a
gritar: - Jesucristo. Señor ten compasión de mí !perdóname, Señor dame una
segunda oportunidad!. Y ese fue el momento más bello, yo no tengo palabras para
describir ese momento, El baja y me saca de ese hueco. Cuando El me recoge,
todas esas cosas se botaron al piso. Me levanta y me saca en esa parte planita,
y me dice con todo ese amor:- "Vas a volver, vas a tener tú segunda oportunidad
(...), pero me dice, pero no por la oración de tu familia. Porque es normal que
ellos "oren y clamen por ti, sino por toda la intercesión de todas las personas
ajenas a tu carne ya tu sangre que han llorado, han orado y han elevado su
corazón con muchísimo amor por ti”. Y empiezo a ver como se prenden un montón de
lucecitas que son como llamitas blancas llenas de amor. Y veo a las personas que
están orando por mí. Pero había una llama grande, grande que era la que más luz
daba. La que más amor daba Yo miraba quién era esa persona que me amaba tanto. Y
me dice el Señor:-"Esa persona que tú ves allí , es una persona que te ama
tanto, tanto que ni siquiera te conoce". Y me mostraba, había visto el recorte
en la prensa del día anterior porque bajo al pueblo, bien pobre, era un
campesino que vivía al pie de la Sierra Nevada de Santa Marta. Bajó el hombre
bien pobrecito. Compró una panela y se la envolvieron en una hoja del
"Espectador" del dio anterior. Estaba ahí mi fotografía, quemada. Cuando ese
hombre ve esa noticia que ni la leyó de corrido se fue para el piso y empieza a
llorar con un amor tan grande, y dice:- "Padre. Señor ten compasión de mi
hermanita. Señor sálvala, señor mira Señor. Si tú salvas a mi hermanita, yo te
prometo que me voy al "Santuario de Buga" y te cumplo una promesa, pero
sálvala". Imagínense un hombre pobrecito, no estaba renegando ni maldiciendo por
que estaba aguantando hambre, con una capacidad de amor ofrecerse a atravesar
todo un país, por alguien, que no conocía. Y me dice el Señor: "Eso es Amor al
Prójimo" (...) y cuando me dice esto: vas a volver pero tú no lo vas a repetir
1000 veces. Sino 1000 veces mil. Y hay de aquellos que oyéndote no cambiaron.
Porque van a ser juzgados con más severidad. Como lo vas a ser tú en tu segundo
regreso. Los ungidos que son sus sacerdotes o cualquiera de ellos, porqué no hay
peor sordo que el que no quiere oír, ni peor ciego que el que no quiere ver. Y
esto mis queridos hermanos no es una amenaza, el Señor no necesita amenazarnos,
esta es la segunda, oportunidad que ustedes tienen y gracias a Dios. Que viví lo
que yo viví! Porque cuando les habrán "El Libro de la Vida". a cada uno, cuando
se mueran cada uno de ustedes, vamos a ver este momento igualito, y vamos a
vernos tal cual estamos con la diferencia que vamos a ver nuestros
pensamientos, y nuestros sentimientos en la presencia de Dios, y lo más hermoso
es que cada quien va a ver el Señor en frente de cada uno de nosotros. Otra vez
pidiéndonos cacao para que nos convirtamos, para que de verdad empecemos a ser
nuevas criaturas con él, sin él no podemos.
Que el Señor los bendiga a todos grandemente. La gloria para Dios. La gloria
para nuestro señor Jesucristo.
(Para más detalles visite:
www.gloriapolo.com)
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