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apostolado
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Power Point para rezar el Santo Rosario:
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San Pío V
atribuyó la victoria de Lepanto, el 7 de octubre de 1571 -con la cual
desaparecieron graves amenazas para la fe de los cristianos-, a la intercesión
de la Santísima Virgen, invocada en Roma y en todo el orbe cristiano por medio
del Santo Rosario, y quedó instituida la Fiesta que se celebra el mismo día. Con
este motivo, fue añadida a las Letanías la invocación Auxilium Christianorum.
Desde entonces, esta devoción a la Virgen ha sido constantemente recomendada por
los Romanos Pontífices como "plegaria pública y universal frente a las
necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y
del mundo entero".
Siempre,
pero especialmente en el mes de octubre, que la Iglesia dedica a honrar a
Nuestra Madre del Cielo especialmente a través de esta devoción mariana, hemos
de pensar con qué amor lo rezamos, cómo contemplamos cada uno de sus misterios,
si ponemos peticiones llenas de santa ambición, como aquellos cristianos que con
su oración consiguieron de la Virgen esta victoria tan trascendental para toda
la cristiandad. Ante tantas dificultades como a veces experimentamos, ante tanta
ayuda como necesitamos en el apostolado, para sacar adelante a la familia y para
acercarla más a Dios, en las batallas de nuestra vida interior, no podemos
olvidar que, "como en otros tiempos, ha de ser hoy el Rosario arma poderosa,
para vencer en nuestra lucha interior, y para ayudar a todas las almas".
El
Rosario "es una conversación con María que, igualmente, nos conduce a la
intimidad con su Hijo". La vida de Jesús, por medio de la Virgen, se hace
vida también en nosotros, y aprendemos a amar a nuestra Madre del Cielo:
Tú que esta devoción supones
monótona y cansada, y no la rezas
porque siempre repite iguales sones...
tú no entiendes de amores y tristezas:
¿qué pobre se cansó de pedir dones,
qué enamorado de decir ternezas?
Todos podemos y debemos rezar diariamente el Santo Rosario: El
rezo del Rosario nos acerca a Dios. El Rosario nos relata la vida de nuestro
Señor Jesucristo y de su Madre la Santísima Virgen María. Mientras desgranamos
las cuentas del Rosario contemplemos con sencillez evangélica las alegrías, los
dolores y las glorias de Jesús y de María. La meditación de los misterios del
Rosario debe llevarnos a imitar las virtudes que contemplamos y a sacar de los
misterios enseñanzas y propósitos de mejorar nuestra vida según las normas del
Evangelio, cumpliendo fielmente los Mandamientos.
La Virgen en San Nicolás nos pide rezar el Santo Rosario diariamente por las
siguientes intenciones:
“QUE EL SEÑOR TENGA MISERICORDIA CON EL MUNDO ENTERO, Y QUE EL MUNDO ENTERO
RESPONDA A SU LLAMADO DE CONVERSIÓN, QUE EL HOMBRE SE ENTREGUE TOTALMENTE A DIOS
Y QUE NO DEJE PASAR ESTE MOMENTO TAN ESPECIAL”. “Y POR LA PAZ DEL MUNDO”.
¿CÓMO SE REZA EL SANTO ROSARIO?
1º Nos hacemos la señal de la Cruz:
“Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios
Nuestro.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.
Nos ponemos en presencia de Dios y para que la oración llegue al Cielo, pedimos
humildemente perdón al Señor por nuestras faltas (silencio...) y decimos:
2º “Pésame,
Dios mío, y me arrepiento de todo corazón por haberos ofendido – Pésame por el
infierno que merecí y por el cielo que perdí – pero mucho más me pesa – porque
pecando ofendí a un Dios tan bueno – y tan grande como Vos. – Antes querría
haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más – y evitar todas las ocasiones próximas de
pecado. Amén”.
3º Decimos:
En el primer misterio contemplamos... (nombramos el misterio que corresponde al
día (*)
4º
Rezamos:
1 Padrenuestro:
“Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre – venga a
nosotros tu Reino – hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy
nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos
del mal. Amén”.
10 Avemarías:
“Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú
eres entre todas las mujeres, - y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. –
Santa María, Madre de Dios, - ruega por nosotros pecadores – ahora y en la hora
de nuestra muerte. Amén”.
1 Gloria: “Gloria al Padre
y al Hijo y al Espíritu Santo – como era en un principio, ahora y siempre y por
los siglos de los siglos. Amén”.
Finalizamos el misterio diciendo:
“Oh Jesús mío, perdona nuestras culpas, presérvanos del
fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a
las más necesitadas de tu misericordia”.
5º
Continuamos rezando de la misma forma el
2º, 3º, 4º y 5º misterio.
Al final
del Santo Rosario podemos decir la siguiente oración: :
“Padre, líbranos de todo mal – con tu Santa Sabiduría,
Señor, sálvanos de todo pecado. En nombre de todos cuantos te queremos, Señor,
llévanos por el camino del bien. Amén”. (Esta oración la enseñó María
del Rosario de San Nicolás, y Ella promete que: “El
que reza esta oración nueve días seguidos, acompañada con un Rosario, le
concederé una gracia especial”)
Podemos agregar
al final una Salve a la Virgen, un Bendita sea tu pureza, un Padre nuestro y tres Ave Marías para ganar
las santas indulgencias y por las intenciones del Santo Padre. Y si tenemos
tiempo le hacemos un regalo a la Virgen rezando las Letanías Lauretanas
(La oración de la Salve y
Bendita sea tu pureza, junto con las
Letanías Lauretanas, están en la Sección
Oraciones básicas de este sitio.)
(Puede descargar los pasajes del Evangelio para
meditar en los misterios del Santo Rosario, haciendo clic
aquí)
(*)
MISTERIOS GOZOSOS: (se rezan los lunes y sábados)
1º La Anunciación del Ángel a la Virgen María y la Encarnación del Hijo de Dios:
El Arcángel Gabriel se presenta ante la Virgen María y le anuncia que será la
Madre de Jesús.
“María dijo entonces: Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en Mí lo que
has dicho”.
(Lc. 1, 38) – Por este misterio pedimos a la Santísima Virgen aprender a ser
humildes y obedientes a la Palabra de Dios.
2º La visita de María Santísima a su prima Santa Isabel:
“En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de
Judá”.
(Lc. 1, 39),
a ver a su prima Isabel.
Imitemos a la Virgen María y aprendamos a sacrificarnos con alegría, en bien de
nuestro prójimo. – Pidamos la verdadera caridad cristiana.
3º El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de Belén:
“Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio
a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre”.
(Lc. 2, 6-7) – Pidamos a la Santísima Virgen, el desprendimiento de todo lo
terreno.
4º La presentación del Niño Jesús en el Templo:
“Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron
al Niño a Jerusalén, para presentarlo al Señor”.
(Lc. 2, 22) – Pidamos a la Santísima Virgen la virtud de la obediencia.
5º El Niño Jesús, perdido y hallado en el Templo:
Jesús se ha perdido. Tiene doce años. Acongojada y afanosamente la Virgen lo
busca con resignación.
“Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley”.
(Lc. 2, 46) – Pidamos a María gran resignación cristiana ante la voluntad de
Dios.
(*)
MISTERIOS LUMINOSOS:
(se rezan los jueves)
1º El Bautismo de Jesús en el río Jordán:
“Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se le abrieron los
cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia
Él. Y se oyó una voz del cielo que decía: Éste es mi Hijo muy querido, en quien
tengo puesta toda mi predilección”.
(Mt. 3, 16-17) – Pidamos a la Santísima Virgen, vivir nuestro Bautismo con
fidelidad a Cristo Jesús.
2º La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná:
“Y como faltaba vino la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le
respondió: ¿qué tenemos que ver nosotros?. Mi hora no ha llegado todavía. Pero
su madre dijo a los sirvientes: Hagan todo lo que Él les diga... Éste fue el
primero de los signos de Jesús y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su
gloria y sus discípulos creyeron en Él”.
(Jn. 2, 3-5, 11) – Pidamos a María Santísima, saber corresponder al Señor.
3º El anuncio de Jesús sobre el Reino de Dios y su invitación a la conversión:
“Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: El Tiempo se ha cumplido:
el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia”.
(Mc. 1, 14-15) – Pidamos al Señor, nos envíe su Espíritu, para lograr una real
conversión.
4º La Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor:
“Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de
una blancura deslumbrante... Desde la nube se oyó entonces una Voz que decía:
Éste es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo”.
(Lc. 9, 29 y 35) – Pidamos a la Santísima Virgen, reconocer en nuestros
hermanos, el rostro de Jesús.
5º Jesús instituye la Eucaristía:
“Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio
a sus discípulos diciendo: Tomen y coman esto es mi Cuerpo. Después tomó una
copa, dio gracias y se la entregó diciendo: Beban todos de ella, porque ésta es
mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión
de los pecados”.
(Mt. 26, 26-28) – Pidamos a María Santísima, ser dignos depositarios del Cuerpo
y de la Sangre de Jesús.
(*)
MISTERIOS DOLOROSOS:
(se rezan los martes y viernes)
1º La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos:
La noche antes de su muerte en la Cruz, Jesús, que siendo Dios sabía que lo iban
a crucificar, sube al Monte de los Olivos a rezar.
“Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: “Padre mío,
si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad,
sino la tuya”.
(Mt. 26, 39) – Pidamos a la Santísima Virgen, aprender a orar.
2º La Flagelación de Nuestro Señor:
“Pilatos mandó entonces azotar a Jesús”.
(Jn. 19, 1) – Pidamos a la Santísima Virgen, aprender a sufrir.
3º La Coronación de espinas:
Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo
revistieron con un manto rojo, y acercándose, le decían: “¡Salud, rey de los
judíos!”, y lo abofeteaban.
(Jn. 19, 2-3) – Pidamos a la Virgen, aprender a aceptar pacientemente las
humillaciones.
4º Jesús con la Cruz a cuestas camino al Calvario:
Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar
llamado “del Cráneo”, en hebreo “Gólgota”.
(Jn. 19, 17) – Pidamos a la Virgen, aprender a aceptar y amar nuestra cruz.
5º La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo:
“Cuando llegaron al lugar llamado “del Cráneo”, lo crucificaron”.
(Lc. 23, 33).
Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la
tierra hasta las tres de la tarde: el velo del Templo se rasgó por el medio.
Jesús, con un grito, exclamó: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y
diciendo esto, expiró.
(Lc. 23, 44-46) – Pidamos a la Santísima Virgen llegar al último momento de
nuestra vida, habiendo cumplido bien nuestra misión aquí en la tierra.
(*)
MISTERIOS GLORIOSOS:
(se rezan los miércoles y domingos)
1º La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo:
Al entrar al sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una
túnica blanca. Ellas quedaron sorprendidas, pero él les dijo: “No teman. Ustedes
buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Ha resucitado, no está aquí.
(Mc. 16, 5-6) – Si por el pecado hubiéramos muerto a la gracia, pidamos a la
Virgen María resucitar con Cristo, por medio de una sincera confesión.
2º La Ascensión de Nuestro Señor a los cielos:
“Ustedes son testigos de todo esto. Y Yo les enviaré lo que mi Padre les ha
prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que
viene de lo alto”.
Después Jesús los llevó hasta las proximidades de Betania y, elevando sus manos,
los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo”.
(Lc. 24, 48-51) – Pidamos a la Santísima Virgen ascender diariamente en nuestra
vida espiritual.
3º La venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y sobre los Apóstoles:
“Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De
pronto, vino del cielo un ruido semejante a una ráfaga de viento que resonó en
toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de
fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron
llenos del Espíritu Santo”.
(Hechos 2, 1-4) – Pidamos a la Santísima Virgen que el Espíritu Santo nos
ilumine para cumplir siempre la voluntad de Dios.
4º La Asunción de María Santísima a los cielos:
“Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa
original, terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a
la gloria celestial
(Lumen Gentium Cap. VIII 59) – Pedimos a Dios, vivir como lo hizo María aquí en
la tierra, con sencillez y humildad, para alcanzar una santa muerte.
5º La Coronación de María Santísima como Reina y Señora de todo lo creado:
“...Y ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase
de forma más plena a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la
muerte”.
(Lumen Gentium Cap. VIII 59) – Pidamos a Dios la verdadera y filial devoción a
María y la gracia de imitar fielmente sus virtudes, para alcanzar el cielo.
(Lea los Misterios del Santo Rosario en la
Obra de María Valtorta, haciendo clic
aquí)
Las
Promesas de la Santísima Virgen María a los que rezan el
Santo Rosario
1.
Los que fielmente me sirven mediante el rezo del Santo Rosario, recibirán
insignes gracias.
2.
Yo prometo mi protección especial, y las más notables gracias a todos los
que recitasen el Santo Rosario.
3.
El Rosario será la defensa más poderosa contra las fuerzas del infierno.
Se destruirá el vicio; se disminuirá el pecado y se vencerá a todas las
herejías.
4.
Por el rezo del Santo Rosario, florecerán las virtudes y también las
buenas obras. Las almas obtendrán la misericordia de Dios en abundancia. Se
apartarán los corazones del amor al mundo y sus vanidades y serán elevados a
desear los bienes eternos. Ojalá que las almas hiciesen el propósito de
santificarse por este medio.
5.
El alma que se recomienda a Mí por el rezo del Santo Rosario, no perecerá
jamás.
6.
El que recitase el Rosario devotamente, aplicándose a meditar los
Sagrados Misterios, no será vencido por la mala fortuna. En Su justo juicio,
Dios no lo castigará. No sufrirá la muerte improvisa. Y si es justo, permanecerá
en la gracia de Dios, y será digno de alcanzar la vida eterna.
7.
El que conserva una verdadera devoción al Rosario, no morirá sin los
sacramentos de la Iglesia.
8.
Los que fielmente rezan el Santo Rosario, tendrán en la vida y en la
muerte, la Luz de Dios y la plenitud de Su gracia. En la hora de la muerte,
participarán de los méritos de los Santos del Paraíso.
9.
Yo libraré del Purgatorio a los que han acostumbrado el rezo del Santo
Rosario.
10.
Los devotos del Santo Rosario, merecerán un grado elevado de gloria en el
Cielo.
11.
Se obtendrá todo lo que se me pidiere mediante la recitación del Santo
Rosario.
12.
Todos los que propagan el Santo Rosario recibirán Mi auxilio en sus
necesidades.
13.
Para los devotos del Santo Rosario, he obtenido de mi Divino Hijo, la
intercesión de toda la Corte Celestial durante la vida y en la hora de la
muerte.
14.
Todos los que rezan el Santo Rosario son hijos Míos, y hermanos de Mi
único Hijo, Jesucristo.
15.
La devoción al Santo Rosario es gran señal de predestinación.
Bendiciones del Rosario
1. Los pecadores
obtienen el perdón.
2. Las almas sedientas se sacian.
3. Los que están atados ven sus lazos desechos.
4. Los que lloran hallan alegría.
5. Los que son tentados hallan tranquilidad.
6. Los pobres son socorridos.
7. Los religiosos son reformados.
8. Los ignorantes son instruidos.
9. Los vivos triunfan sobre la vanidad.
10. Los muertos alcanzan la misericordia por vía de sufragios.
Los beneficios del Rosario
1.
Nos otorga gradualmente un conocimiento completo de Jesucristo.
2. Purifica nuestras almas,
lavando nuestras culpas.
3. Nos da la victoria sobre
nuestros enemigos.
4. Nos facilita practicar la
virtud.
5. Nos enciende el amor a Nuestro
Señor.
6. Nos enriquece con gracias y
méritos.
7. Nos provee con lo necesario
para pagar nuestras deudas a Dios y a nuestros familiares cercanos, y
finalmente, se obtiene toda clase de gracia de nuestro Dios todopoderoso.
Sor Lucía, vidente de Fátima
El 26 de Diciembre de
1957, el Padre Agustín Fuentes, Postulador de la Causa de Beatificación de
Francisco y Jacinta Marto, entrevistó a Sor Lucía Dos Santos, vidente de las
apariciones de Fátima. En el curso de esa entrevista, le dijo Sor
Lucía al Padre Fuentes:
"…
La Santísima Virgen nos dijo, tanto a mis primos como a mí, que 2 eran los
últimos remedios que Dios daba al mundo: el Santo Rosario y el Inmaculado
Corazón de María…"
"…
Mire, Padre, la Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos
viviendo, ha dado una nueva eficacia
al rezo del Santo
Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil que sea: sea
temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida personal de
cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias del mundo o comunidades
religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por
más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario".
"Con
el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro
Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso, el demonio hará todo
lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá multitud de pretextos:
cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el Santo Rosario".
"Si
nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán
tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el
programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario
practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los
Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y
hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros".
"El
Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de los Últimos
Tiempos".
María del
Rosario de San Nicolás nos dice:
3/02/1985
- Nº 465
Hija:
Quiero que sepáis, el porqué de mi imagen con el Niño y el Rosario.
El Niño, significa pureza y nueva vida, ya que Jesús Niño es el renacer a la
Vida, es la fuente salvadora de toda alma sedienta.
El Rosario, os lo estoy ofreciendo como consuelo, para que, rezando el Santo
Rosario, volquéis todos vuestros dolores, vuestras necesidades y súplicas. Como
Madre, os escucho queridos hijos, grande es mi Amor por vosotros. Amén.
19/04/1986
- Nº 850
Veo una enorme
corona de Rosarios blancos. Veo a la Santísima Virgen y me dice:
Ves esta
corona, porque esto es lo que deseo que hagáis, una verdadera corona de
rosarios.
Oración, hija mía, oración, ¡cuántas bocas permanecen aún calladas!, sin conocer
siquiera una oración que los acerque el Señor.
El Santo Rosario es el arma a la cual le teme el enemigo, es también el refugio
de los que buscan alivio a sus pesares y es la puerta para entrar en mi Corazón.
Gloria al Señor por la Luz que da al mundo.
7/10/1986
- Nº 986
Gladys: Con el Santo Rosario se puede enfrentar cualquier peligro, ya que en él
está presente Cristo y la Madre de Cristo.
Es la oración profunda, la inmediata comunicación con el Señor y con María.
Es el regalo que os estoy dando para que vosotros lo aceptéis y lo conservéis
mediante su rezo.
Amén, amén.
29/08/1987 - Nº 1248
La bendición de un Rosario tiene mucho valor; tanto como
la oración misma.
Quiero decirte que estando bendecido el Rosario con que se reza, la oración se
convierte en una súplica de amor al Señor y Él a su vez, vuelca en ese hijo que
ora, Su Bendición.
Por eso es tan importante, tener el Rosario entre las manos mientras se reza.
Alabado por siempre sea el Señor.
7/10/1988
-
Nº
1531
“En este día, responded a Mi pedido: Rezad el Santo
Rosario; sea ésta una amorosa respuesta a la Madre.
La oración, malogra el accionar del demonio, no permite
que actúe en las almas.
La oración del humilde, es súplica de amor que, renovada,
llega como una ofrenda al Señor.
No dejéis que esta flor, que es la oración, se marchite,
regadla constantemente.
Alabado sea el Altísimo.
Predícalo hija mía.”
19/11/1988
- Nº 1557
Gladys, el
arma que constituye mayor influencia sobre el mal, es el rezo del Santo Rosario.
Con este rezo, se ahonda en la vida espiritual, el espíritu crece en amor a Dios
y lo aleja así, del pecado.
Disipa las sombras del espíritu y hace que éste permanezca fiel a Dios.
Agradad hijos míos, al Señor, orando, ya que de esta manera, se rechazan las
tentaciones del maligno.
Por siempre sea glorificado el Señor.
Hazlo conocer a todos tus hermanos.
19/11/1988 -
Nº 1641
Mi amada hija, es ésta la hora en que Mi intervención de Madre,
es más fuerte que nunca.
Es por eso que no quiero que mis hijos estén debilitados, sino
protegidos contra todo mal.
Hijos míos: Rezad el Santo Rosario; la oración aclara los más
oscuros caminos.
No reneguéis de la oración, sólo orad.
Amén, amén.
Predícalo.
28/4/1989 -
Nº 1648
Guardad hijos míos, en vuestra tarea diaria, un tiempo para el
Señor.
Vuelvo a repetiros: Rezad el Santo Rosario, meditadlo. Dad
vuestro sí, como lo dio vuestra Madre; acompañad a Jesucristo, a beber de Su
Cáliz;
abrid las puertas de vuestro corazón; preparad vuestro espíritu
para que podáis recibir un día, la Gloriosa Venida de Mi Hijo.
Estad en completa unión con la Madre y no os afectará ningún mal.
Gloria al Altísimo.
Predícalo.
8/7/1989
-
Nº
1679
Hija, los dominios de satanás buscan extenderse, pero nada teman
los hijos que se abandonan en esta Madre.
Debe crecer esa fe, ese abandono, esa seguridad en María.
Lo logrará aquél que se apegue frecuentemente al Santo Rosario.
Orad, el Señor escucha.
Glorificado sea su Nombre.
Predícalo.
Leed: San Mateo C. 21, V. 22
22 Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán.
3/9/1989 - Nº
1701
Hija mía: Quiero el crecimiento espiritual de todos mis hijos.
Muchos son los que están gravemente enfermos espiritualmente
porque no oran.
La oración, preferentemente el rezo del Santo Rosario, hace que
el alma crezca y vaya hacia Dios.
No lo olvidéis, socorridos sois por Mí.
Glorificado sea el Nombre de Dios.
Hazlo conocer.
Leed: Romanos C. 8, V. 26
26 Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra
debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por
nosotros con gemidos inefables.
La Reina de la Paz nos dice:
Martes 25 de JUNIO de 1985. Mensaje a los sacerdotes.
"Queridos
hijos, Yo os pido que pidáis a todos que recen el Rosario. Con el Rosario
vosotros superaréis todos los problemas que Satanás está tratando de infligir a
la Iglesia Católica". Marija preguntó, " Nuestra Señora, qué deseas
decirles a los sacerdotes?" Nuestra Señora contestó, "Que todos los
sacerdotes recen el Rosario. Dad tiempo para el Rosario. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamada!"
Jueves 8 de AGOSTO de 1985. El Rosario vence a Satanás.
"Queridos
hijos, hoy os invito a orar contra Satanás de una manera especial. Satanás
quiere trabajar más ahora que vosotros sabéis que él esta activo. Queridos
hijos, vestíos la armadura contra Satanás. Con Rosarios en vuestras manos,
venceréis. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"
Jueves 12 de JUNIO de 1986. Rezad el Rosario
"Queridos
hijos, hoy os ruego que recéis el Rosario con fe viva. Sólo de esta manera puedo
ayudaros. ¡Orad! Yo no puedo ayudaros porque ¡no queréis moveros! Queridos
hijos, Yo os llamo a rezar el Rosario. El Rosario debería ser vuestro
compromiso, rezado por vosotros con alegría y así vais a comprender el por qué
Yo os visito durante tanto tiempo. ¡Yo quiero enseñaros a orar! ¡Gracias por
haber respondido a mi llamada!"
Jueves 25 de FEBRERO de 1988. El arma contra el poder de Satanás es el Rosario.
"Queridos
hijos, hoy nuevamente os invito a la oración y el completo abandono a Dios.
Vosotros sabéis que Yo os amo y vengo aquí llena de amor, para poderos mostrar
el camino de la paz y la salvación para vuestras almas. Yo quiero que vosotros
me obedezcáis y no permitáis que Satanás os seduzca. Queridos hijos, Satanás es
muy fuerte y, por tanto, os pido que me dediquéis vuestras oraciones para que
esos que están bajo su influencia puedan salvarse. Dad testimonio con vuestras
vidas, sacrificad vuestras vidas para la salvación del mundo. Yo estoy con
vosotros y os estoy agradecida, pero en el cielo vosotros recibiréis la
recompensa del Padre que El os ha prometido. Por tanto, hijitos, no tengáis
miedo. Si vosotros oráis, Satanás no podrá dañaros en lo más mínimo, porque
vosotros sois hijos de Dios y El vela por vosotros. Orad, y procurad que el
Rosario esté siempre en vuestras manos como una señal para Satanás de que
vosotros me pertenecéis a mí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"
Viernes 25 de ENERO de 1991. El rosario puede hacer milagros.
"Queridos
hijos, Hoy, como al principio, os invito a la oración. Que vuestra oración sea
oración por la paz. Satanás es fuerte y desea destruir, no sólo vuestra vida
humana, sino también la naturaleza y el planeta en el cual vivís. Por ello,
queridos hijos, orad para poder, a través de la oración, ser protegidos con la
bendición de la paz de Dios. Dios me ha enviado a vosotros para que os ayude, si
queréis aceptar el rosario. El rosario por sí solo puede hacer milagros en el
mundo y en vuestra vida. Yo os bendigo y permanezco con vosotros hasta que Dios
lo quiera. Gracias por no traicionar mi presencia aquí, y gracias porque vuestra
respuesta sirve a Dios y a la Paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"
Miércoles 25 de ABRIL de 2001.
La oración obra milagros.
"Queridos hijos, también hoy os invito a la oración. Hijitos, la
oración hace milagros. Cuando estéis cansados y enfermos y no sabéis cuál es el
sentido de vuestra vida, tomad el rosario y orad, hasta que la oración llegue a
ser para vosotros, un alegre encuentro con vuestro Salvador. Yo estoy con
vosotros e intercedo y oro por vosotros, hijitos. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamada!"
Mensajes de la
Santísima Virgen al P. Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano:
No os asombréis si en esta batalla caen
todos los que no han querido o no han sabido utilizar el arma que Yo misma os he
dado: la oración sencilla, humilde y mía del Santo Rosario.
Es oración sencilla y humilde, y, por
tanto, la más eficaz para combatir a Satanás, que hoy os seduce sobre todo con
el orgullo y la soberbia.
Es oración mía porque ha sido compuesta
Conmigo y por medio de Mí. También os ha sido recomendada siempre por la Iglesia
y por mi primer hijo predilecto, el Vicario de Jesús, con palabras tales que han
conmovido mi Corazón de Madre. (28 de mayo de 1976)
No dejéis jamás el rezo del Santo Rosario, esa
plegaria por la que tengo predilección y que Yo misma he venido del cielo a
pediros que la recitéis. Os he enseñado a rezarlo bien, haciendo pasar entre mis
dedos sus cuentas, mientras me unía a la oración de aquella pequeña hija mía a
la que me aparecí en la gruta de Massabielle.
Siempre que rezáis el Rosario me invitáis a orar con
vosotros, y cada vez que lo hacéis, me uno verdaderamente a vuestra oración.
Sois así los pequeños hijos que rezan en torno a la Madre Celeste.
Por ello el Santo Rosario es el arma más poderosa que
habréis de usar en la terrible batalla que estáis llamados a combatir contra
Satanás y su ejército del mal. (11 de febrero de 1978)
Recurrid ante
todo a la oración. Rezad más; rezad con mayor confianza; rezad con humildad y
con espíritu de completo abandono.
Sobre todo, rezad cada día el Santo Rosario.
Con vuestra oración impedís una mayor difusión del
error, contenéis la acción del Maligno, pasáis al contraataque y reducís cada
vez más su margen de acción.
Con vuestra oración podréis conseguir, finalmente, la
victoria, ya que Dios, por medio de vosotros, será el único vencedor. (12 de
junio de 1978)
El Rosario entero que recitáis en los Cenáculos
secundando la urgente petición de vuestra Madre, es como una inmensa cadena de
amor y de salvación con la que podéis rodear personas y situaciones, y hasta
influir en todos los acontecimientos de vuestro tiempo.
Continuad recitándolo, multiplicad vuestros Cenáculos
de Oración, respondiendo así a la invitación que con tanta frecuencia e
intensidad os ha dirigido mi primer hijo predilecto, el Vicario de Jesús.
Ahora puedo usar la fuerza que me viene de vuestra
oración y quiero intervenir como Madre para abreviar el tiempo de la prueba y
para aliviaros de los sufrimientos que os esperan.
Todo puede cambiarse todavía si vosotros, mis
pequeños, escucháis mi Voz, y os unís con la oración, a la incesante intercesión
de vuestra Madre Celeste.
Por esto aquí, donde me aparecí como la Inmaculada,
os repito que continuéis con más generosidad y perseverancia el rezo del santo
Rosario.
El Rosario es la oración que desde el Cielo Yo misma
vine a pediros.
Con ella lográis descubrir las insidias de mi
Adversario; os sustraéis a muchos de sus engaños; os defendéis de muchos
peligros que os tiende; os preserva del mal y os acerca cada vez más a Mí para
que pueda ser verdaderamente vuestra guía y protección.
Como ya sucedió en otras ocasiones decisivas, también
hoy la Iglesia será defendida y salvada por su Madre victoriosa, a través de la
fuerza que me viene de vosotros, mis pequeños hijos, con el rezo frecuente de la
oración del Santo Rosario. (7 de octubre de 1979)
El Arma de combate que os entrego es la cadena que os
une a mi Corazón: el Santo Rosario.
Hijos predilectos, recitadlo con frecuencia, porque
sólo con vuestra sacerdotal oración, recogida en mi Corazón Inmaculado, podremos
en estos tiempos mover, casi forzar a manifestarse la gran Misericordia de Dios.
En la hora en que todo parezca perdido, todo se
salvará por el amor misericordioso del Padre, que se hará visible a través de la
mayor manifestación del Corazón Eucarístico de Jesús.
El estandarte, bajo el cual os reúno, es el de Jesús
Crucificado, que debe ser enarbolado por vosotros, porque también para vuestra
perversa generación, no hay otra salvación sino en la Cruz de Cristo. Con la
corona del Rosario en una mano y en la otra el estandarte del Crucificado,
luchad en la fase decisiva de la batalla. (8 de diciembre de 1980)
Rezad, con frecuencia, la oración del Santo Rosario,
que también aquí vine a pediros.
Si no se consigue aún resolver los más graves
problemas para la Iglesia y para el mundo, a pesar de todos los medios humanos
puestos en práctica, es señal de que debéis poner ya ahora toda vuestra
confianza en la fuerza de la oración. (13 de mayo de 1982)
Dadme Coronas de Rosarios, recitados con más
intensidad y con mayor frecuencia.
Reunid en torno a vosotros a Religiosos, Religiosas y
fieles en Cenáculos de incesante y fervorosa oración hecha Conmigo.
Os pido, sobre todo ahora, que oréis con fervor y con
alegría por medio del Santo Rosario. Es el arma que hoy debéis usar para
combatir y para vencer en esta sangrienta batalla; es la cadena de oro que os
liga a mi Corazón; es el pararrayos que aleja de vosotros y de vuestros seres
queridos, el fuego del castigo; es el medio seguro para tenerme siempre a
vuestro lado. (1 de mayo de 1983)
“Hijos míos, en la batalla en que cada día estáis
empeñados contra Satanás, y sus insidiosas y peligrosas seducciones contra el
poderoso ejército del Mal, además del auxilio especial que os prestan los
Ángeles del Señor, tenéis necesidad de usar un arma segura e invencible. Esta
arma es vuestra oración.
Con la oración podéis siempre arrebatar al enemigo el
terreno que os ha conquistado; podéis hacer brotar renuevos del bien en el
desierto del mal y del pecado: sobre todo, podéis rescatar un número inmenso de
almas, que Satanás ha logrado hacer sus prisioneras. La oración tiene una fuerza
poderosa y suscita en el bien, reacciones en cadena más potentes que las mismas
reacciones atómicas.
La oración que Yo amo con predilección es la del
Santo Rosario.
Por esto, en mis numerosas apariciones, os invito
siempre a recitarlo, me uno a los que lo rezan, se lo pido a todos con ansia y
preocupación materna.
¿Por qué el Santo Rosario es tan eficaz? Porque es
una oración sencilla, humilde y os formo espiritualmente en la pequeñez, en la
mansedumbre, en la simplicidad del corazón
Hoy Satanás logra conquistarlo todo con el espíritu
de soberbia y de rebelión contra Dios, y tiene terror a todos los que siguen a
vuestra Madre Celeste por el camino de la pequeñez y de la humildad. Mientras
los grandes y los soberbios desprecian esta oración, la recitan con mucho amor y
alegría mis pequeños: los pobres, los niños, los humildes, los que sufren y
muchísimos fieles que han acogido mi invitación.
La soberbia de Satanás será una vez más vencida por
la humildad de los pequeños, y el Dragón rojo se sentirá definitivamente
humillado y derrotado, cuando Yo lo ate, no sirviéndome de una gruesa cadena,
sino de una fragilísima cuerda: la del Santo Rosario.
Es una oración que hacéis junto Conmigo. Cuando me
invitáis a rogar por vosotros, escucho vuestra petición, y asocio mi voz a la
vuestra, acompaño vuestra oración con la mía.
Por esto resulta cada vez más eficaz, porque vuestra
Madre Celeste es la omnipotencia suplicante.
Cuando Yo pido algo, siempre lo obtengo, porque Jesús
jamás puede negar nada que le pida su Madre.
Es una oración que une las voces de la Iglesia y de
la humanidad porque se hace en nombre de todos, nunca sólo a título personal.
Con la contemplación de sus misterios, llegáis a
comprender el designio de Jesús que se delinea a lo largo de toda su vida, desde
la Encarnación al cumplimiento de su Pascua gloriosa, y así penetráis cada vez
más en el misterio de la Redención. Y entráis en la comprensión de este misterio
de amor a través de vuestra Madre Celeste: pasando por la vía de su Corazón,
conseguís poseer el inmenso tesoro de la divina y ardiente caridad del Corazón
de Cristo.
En ella os formáis en la perfecta glorificación del
Padre a través de la frecuente repetición de la oración que Jesús os enseñó:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros
tu Reino.” Os formáis también en la perenne adoración de la Santísima Trinidad
con el rezo del “Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo”.
Vuestra Madre Celeste os pide hoy usar el Santo
Rosario como el arma más eficaz para combatir la gran batalla a las órdenes de
la “mujer vestida del Sol”.
Secundad mi invitación: multiplicad vuestros
Cenáculos de oración y fraternidad; consagraos a mi Corazón Inmaculado; recitad
con frecuencia el Santo Rosario.
Entonces el poderoso Dragón rojo será totalmente
atado por esta cadena; se reducirá cada vez más su margen de ac |