
La Virgen nos pide que hagamos
una Novena comenzando el día 17 de cada mes para terminarla el 25 que es su
fiesta. Ella promete que se obtendrán muchas gracias.
Para hacer la Novena primero se
pone como intención general la que está en el primer mensaje que citamos abajo
(PM 43), también por las intenciones de la Santísima Virgen y por nuestras
propias intenciones; y luego rezamos el Santo Rosario. Veamos algunos mensajes
que hablan sobre la Novena:
14-12-83
(ex 7) PM 43
Pide en tus
intenciones, en la manera en que lo estás haciendo:
"Que el Señor tenga misericordia con el mundo entero,
y que el mundo entero responda a su llamado de
conversión,
que el hombre se entregue totalmente a Dios
y que no deje pasar este momento tan especial".
"Dad a conocer mi Novena, que todos tengan oportunidad de hacerla y pedir al
Señor por todos ellos; vosotros seguidla fielmente, no la cortéis, unidos debéis
rezar y pedir. Yo la mandé, respetadla...".
Leed: Hebr. 10, 19-25; 11, 1-3
15-1-85
443
Hijos
míos, comenzad una Novena especial el día diecisiete para terminar el
veinticinco.
Digo especial, porque quiero que hagáis peticiones, y os aseguro que ninguna
súplica hecha con amor, quedará desoída por vuestra Madre.
Esta Novena, se renovará todos los meses y abundarán Gracias.
Alabado sea el Señor.
18-4-86
857
Hija
mía: Que tus hermanos sepan, que de las novenas que hacéis salen conversiones.
Las oraciones dan sus frutos.
Muchos más darían, si ellos amaran verdaderamente al Sagrado Corazón de mi Hijo.
Darse a Dios, es amar, pura y exclusivamente a Dios.
Amén, amén.
19-7-86
923
Hija,
quiero de tus hermanos una especial devoción al rezo del Santo Rosario, quiero
Novenas perpetuas; quiero decir, jamás interrumpidas. Orando se aleja al
maligno, orando se llega a Dios, orando se salvan las almas.
Gloria al Señor.
Leed: Tobías C.13, V.6 - 7
25-2-87
(Día de Peregrinación) 1110
¡Oh hija
mía! Mi Corazón participa con todos tus hermanos en cada Novena.
Nadie se detenga jamás, nadie de un paso atrás, nada sea motivo de impedimento
para orar.
Voy lentamente llevando adelante, haciendo realidad la obra de mi Hijo, obra
perfecta de Redención para la salvación de los hombres.
Aleluia.
Debes darlo a conocer.
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