
(Novena)
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En el año 1636 Nuestro Señor le
hizo a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento una promesa que se ha
hecho muy famosa: “Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi
infancia, y tu oración será escuchada”.
Los Padres Carmelitas y las
Hermanas Carmelitas, siguiendo el ejemplo de sus santos fundadores, Santa Teresa
y San Juan de la Cruz, se han propuesto propagar donde quiera que llegan la
devoción al Milagroso Niño Jesús, que consiste en honrar los 12 primeros años de
Jesús en la tierra, los años de su infancia, y por los méritos que Jesús ganó en
sus 12 años de niñez, pedir a Dios todos los favores que necesitamos.
Muchísimos
devotos en el mundo entero han hecho el ensayo de pedir favores a Dios por los
méritos de la infancia de Jesús, y han obtenido favores admirables.
CORONILLA DEL DIVINO NIÑO JESÚS
Esta devoción es debida a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento,
Carmelita Descalza de Beaune (Francia), devotísima del Niño Jesús, muerta en
olor de santidad a la temprana edad de 27 años. El Niño Jesús le prometió
otorgar gracias muy especiales de inocencia y de pureza a todas las personas que
la rezasen con devoción.
He aquí dicha Coronilla:
Por la señal...
Adorada y glorificada sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
por todos los siglos de los siglos. Amén.
Adorado y glorificado sea el Padre,
-El Verbo se hizo carne,
-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
Adorado y glorificado sea el Hijo,
-El Verbo se hizo carne,
-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
Adorado y glorificado sea el Espíritu Santo,
-El Verbo se hizo carne,
-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
1º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Encarnación.
-El Verbo se hizo carne,
-Y habitó entre nosotros.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...
2º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de la Visitación.
Gloria...
3º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestro
Nacimiento. Gloria...
4º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de la Adoración de
los Pastores. Gloria...
5º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Circuncisión. Gloria...
6º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Epifanía. Gloria...
7º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Presentación en el Templo. Gloria...
8º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Huida a
Egipto. Gloria...
9º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Permanencia en Egipto. Gloria...
10º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestro
Regreso a Nazaret. Gloria...
11º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Vida
oculta en Nazaret. Gloria...
12º Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra
Pérdida y Hallazgo en el Templo. Gloria...
ORACIÓN
Vos, oh Dios mío, que os dignasteis constituir a Vuestro Unigénito Hijo Salvador
del género humano, y ordenasteis que se llamara Jesús, conceded propicio que,
los que veneramos su Santo Nombre en la tierra, gocemos de su presencia en los
cielos. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Historia de la
devoción al Niño Jesús de Praga
Narran las antiguas tradiciones
que en Andalucía, España, había hace varios siglos un santo religioso carmelita
que se dedicaba a hacer imágenes, y que deseaba mucho hacer una estatua bien
hermosa del Divino Niño Jesús. Y repetía una frase muy parecida a la de Santa
Teresa: “Véante mis ojos, dulce Jesús bueno. Véante mis ojos. Muérame yo luego”.
Y que tantas veces pidió a Nuestro Señor la gracia de poder contemplar cómo era
el rostro del Divino Niño, que un día vio que se le aparecía el Niño Jesús,
sonriendo y bendiciéndolo. El santo religioso procuró grabar en su memoria lo
mejor que pudo el rostro del Divino Niño y se dedicó luego a fabricar la estatua
que le quedó hermosísima. Murió después muy contento de haber podido contemplar
el rostro de nuestro amable Redentor.
Esta bella imagen fue obsequiada
por los Carmelitas a una princesa que se dirigía a Checoslovaquia a casarse con
el Príncipe de Praga en 1556, y allá la llevó ella. Y le colocó después los
vestidos más lujosos de su hijito el pequeño príncipe de Praga. Y allí empezó el
Divino Niño a hacer maravillosos prodigios a quienes lo honraban y le tenían fe.
La princesa de Praga dejó al
morir su bella estatua del Niño Jesús a los Padres Carmelitas recomendándoles
mucho que honraran al Divino Niño porque ella había notado que las personas
que le rezaban al Niño Jesús obtenían favores muy especiales.
Entonces un Padre Carmelita, el
P. Cirilo de la Madre de Dios, se propuso honrar al Niño Jesús, y los prodigios
comenzaron a multiplicarse. Su convento que estaba en ruinas empezó a recibir
ayudas inesperadas. Una familia que se dedicó a honrar y hacer honrar por otros
al Niño Jesús, recibió tantos favores y se les alejaron tantos problemas que no
se cansaban de narrarlo a todos los que trataban con ellos. La ciudad de Praga
rodeada por miles y miles de protestantes que deseaban destruirla se vio libre
de una manera prodigiosa, después de haberle prometido al Niño Jesús hacerle un
gran templo. Y así la devoción al Divino Niño Jesús se hizo sumamente popular y
las gentes obtenían formidables ayudas del cielo al pedirlas por los méritos de
la infancia de Jesús. La paz renacía en los hogares desunidos. Los hijos
perdidos volvían a sus hogares. Los negocios que iban hacia el fracaso volvían a
la prosperidad. Los pecadores sumidos en los vicios dejaban su vida de pecado y
empezaban a ser buenos... Y por todas partes la gente entusiasmada narraba
favores y más favores del Divino Niño, porque Jesús dijo: “Todo el que pide
recibe”: Y el Niño Jesús apareciéndose en una visión al Padre Cirilo le dijo:
“Si me honráis, Yo os honraré. Si sois generosos conmigo, Yo seré generoso con
vosotros”.
ORACIÓN AL NIÑO
JESÚS
Acuérdate, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la Venerable
Margarita del
Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras
tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo
que quieras pedir, pídelo por los meritos de mi infancia y nada te será negado”.
Lleno de confianza en Ti, ¡oh Jesús!, que
eres la misma verdad,
vengo a presentarte
mis necesidades.
Ayúdame a llevar una auténtica vida cristiana, para conseguir
una eternidad feliz. Por los méritos
infinitos de tu encarnación y de tu infancia, concédeme
la gracia que te estoy pidiendo (aquí se expresa el
favor que se quiere alcanzar). Me entrego a ti, oh Niño Omnipotente, seguro
de que escucharás mi súplica y me fortalecerás en la esperanza. Amén.
ORACIÓN REVELADA POR MARÍA SANTÍSIMA
Al V. P. Cirilo, Carmelita Descalzo
Oh Divino Niño Jesús, yo recurro a Ti y te ruego por la
intercesión de tu Santa Madre, me asistas en esta necesidad (se la puede
manifestar), porque creo firmemente que tu Divinidad me puede socorrer.
Espero con toda confianza obtener tu santa gracia. Te amo con todo el corazón y
con todas las fuerzas de mi alma. Me arrepiento sinceramente de todos mis
pecados, y te suplico, oh buen Jesús, me des fuerzas para triunfar. Propongo no
ofenderte, y me ofrezco a Ti dispuesto a sufrir antes que hacerte sufrir.
De ahora en adelante, quiero servirte con toda fidelidad, y por
tu amor, ¡oh Divino Niño!, amaré a mi prójimo como a mío mismo.
Niño omnipotente, Señor Jesús, nuevamente te suplico me asistas
en esta circunstancia (se manifiesta).
Concédeme la gracia de poseerte, eternamente con María y José y
adorarte con los ángeles de la Corte del Cielo. Amén.
Nos dice la
Santísima Virgen en San Nicolás:
23-12-85
Mensaje 759:
Veo a la Santísima Virgen y me dice, muy suavemente:
Hija, hoy te revelaré el
nacimiento de mi amado y dulcísimo Hijo.
Salió de mi vientre, de la misma manera que fue introducido, quiero decir,
sin ser tocado.
Nació impulsado por el Espíritu del Señor Todopoderoso. No sentí ningún
dolor, sólo sentí que mi vientre se abría y se cerraba, mas fue sólo una
sensación, porque no me quedó rastro alguno, quedando Yo intacta como antes.
Ese fue su maravilloso nacimiento, por la Gracia de Dios Padre.
Amén.
2-5-85
Mensaje 546:
Hoy me dice la Virgen, cómo era Jesús desde que era pequeño.
Te diré: A los tres años tenía ya, una gran inteligencia, tenía el
entendimiento que Dios Padre le daba, creció sabiendo que El, era el Hijo de
Dios. Fue siempre muy callado, siempre estaba meditando, mas cuando hablaba, lo
hacía con humildad y una gran sabiduría, la gran sabiduría de Dios.
Hija, así era mi amado Hijo en la tierra, fue el más fiel predicador y pastor
del Rebaño de su Padre.
Amén.
11-9-86
Mensaje 964:
Hija: Hoy te diré algo de Jesús cuando tenía doce años de edad, edad en que
fue presentado en el Templo. Tenía la inocencia de niño y ya se reflejaba el
amor hacia todo lo creado por el Todopoderoso.
En sus sensatas y sabias palabras, se podía percibir la sabiduría.
Con José mi esposo, solíamos quedarnos horas escuchándolo hablar, lo que El
con mucho amor nos decía.
Una de las tantas frases que nos dijo: "Jesús, vida nueva para el alma nueva,
mucha sangre correrá para que esto se haga realidad".
Mi Hijo supo siempre el padecimiento que le esperaba. Que el cristiano sepa
reflexionar cuanto te he dicho, son palabras de la Madre de Jesucristo.
Amén, amén.
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