Actualizado el
domingo 28/FEB/10CAPÍTULO II
MISIÓN DE MARÍA EN LA NUEVA ALIANZA
1- El pecado, frecuentemente ha debilitado, enfriado la relación de amor entre Dios y el hombre. Dicho en términos bíblicos, ha dañado gravemente, el regalo de la Alianza definitiva, que Dios ha hecho con Su Pueblo por mediación de Jesucristo.
(M. 1355) "Veo a Jesús, con sus manos extendidas como bendiciendo; está completamente envuelto en Su Luz blanca.
Me
dice:
"Las almas están confundidas, es que la maldad ha invadido la tierra y las
tinieblas quieren cubrirlo todo.
Yo
derramaré bendiciones en aquellos que dirijan sus pasos hacia Mí. Que se alegren
los que depositan su esperanza en la Justicia y en el Amor de Dios."
2- María es la Madre de Cristo y de la Iglesia: Por su Maternidad Divina, engendra al Autor de la Gracia y por esa misma Maternidad, pide para nosotros la Gracia de la Filiación Divina en el Seno de la Iglesia. Por eso se le llama "Medianera de todas las Gracias" y "Madre de la Divina Gracia"; es la "Mediadora ante Cristo, el Mediador". Jesús en la persona del Apóstol nos la dejó definitivamente como Madre, cuando le dijo a Ella, mirando al discípulo amado: "Mujer, aquí tienes a tu hijo" y a su vez le dijo al discípulo: "aquí tienes a tu Madre". La Maternidad de María no es algo meramente simbólico, sino un misterio real en la obra de la salvación; nos resulta imprescindible su Maternidad en orden a nuestra salvación y a nuestra santificación. Toda Gracia nos llega por María.
Su Maternidad Divina es la raíz de su misión Mediadora.
(M. 1620) "Dejadme obrar, porque únicamente la Madre, es la perfecta Conductora de sus hijos."
Ella se pone totalmente al servicio de sus hijos, velando por nuestra vida de fe, por nuestra conversión, invitándonos a dejarnos salvar por Su Hijo Jesús.
(M. 1717)
"Mi querida hija, sobre
todo el universo se extiende Mi Protección de Madre.
Soy la
Madre de los que creen en Dios, y de los que aún no despertaron a la fe.
Soy la
Madre que Ama y habla a los hijos, para que los hijos acudan a depositar su amor
al Divino Corazón de Cristo. Sois Pueblo de Dios, y es Dios, Esperanza de su
Pueblo.
Velo por todos los hijos, desde la Cruz de Mi Hijo, es esa Mi Misión, velar por
ellos."
¡Dulce Corazón de María!
¡Sé la salvación del alma mía!
Si usted desea recibir por email estos textos informativos sobre la Consagración a María, por favor:
En esta sección, que se inaugura el 28 de abril de 2008, día de San Luis María Grignion de Montfort, encontrará distintos textos que hablan sobre la Consagración a la Santísima Virgen María, los cuales usted podrá ir leyendo y meditando y, si se decide a consagrarse a María, previa consulta con su director espiritual si es que lo tiene, puede hacerlo utilizando el método de San Luis María Grignion de Montfort que consiste en prepararse durante 30 días con meditaciones y oraciones, para hacer formalmente la consagración a la Virgen.
Por lo tanto si usted decide consagrarse, debe elegir un día de fiesta mariana, por ejemplo Santa María Madre de Dios (1 de enero), Virgen de Lourdes (11 de febrero), Anunciación (25 de marzo), Virgen de Fátima (13 de mayo), Inmaculado Corazón de María (mes de junio), Virgen del Carmen (16 de julio), Asunción de María (15 de agosto), María del Rosario de San Nicolás (25 de septiembre), Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre), Virgen de la Medalla Milagrosa (27 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre), cualquier primer sábado de mes, etc., etc.; y a partir de ese día elegido (que será el día de su consagración a María) debe tomar los 30 días previos para hacer la preparación, la cual puede ver o descargar haciendo clic aquí. Luego que hace los treinta días de preparación, el día siguiente se consagra a María.
También puede consagrarse a María de una forma más sencilla, a su Corazón Inmaculado, rezando una simple oración con la intención de consagrarse y entregarse a Ella por completo. Clic aquí para consagrarse a María.
Nota: En estos textos se habla de esclavitud mariana, que es en definitiva la consagración a María, como lo hace notar en la siguiente frase el Padre Gobbi del Movimiento Sacerdotal Mariano: "Para vivir la consagración a María, es necesario ofrecerse a Ella en una esclavitud de amor, la cual se realiza concretamente si vivimos como hijos confiados a su Corazón Inmaculado y con la mayor docilidad nos dejamos nutrir, vestir y conducir por Ella en todo momento."
Para conocer más sobre la Consagración a María le recomiendo que lea los siguientes libros:
- “El Secreto de María” clic aquí.
- “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María” clic aquí.
- "Fundamentos de la Vida Mariana" clic aquí.
O puede descargar estos tres libros en la sección Descarga de archivos.